Cuadernillo de versos imperfectos
Amigo, maestro y líder
Nació en ese remanso de paz, belleza y armonía, que es como perla gigante incrustada en el mar, la inigualable Bahía de Caráquez, “rincón sublime de nuestros ancestros”, como la define magistralmente con su pluma cargada de genialidad. Por doquiera que va, siempre exclama con orgullo: “soy manabita, soy de Bahía”.
Su nombre, con letras mayúsculas: ALFREDO SALTOS GUALE. Desde muy joven abrazó la causa de la lucha por la justicia social y el derecho de las grandes mayorías. Entendió con lucidez que la educación es la mejor herramienta para enfrentar con posibilidades, las exigencias y desafíos que la vida plantea, por ello fue un destacado estudiante valverdino primero, luego pasó por el Colegio Nacional Eloy Alfaro y culminó exitosamente sus estudios secundarios en el Colegio Vicente Rocafuerte de Guayaquil.
Este último plantel revivió con fuerza sus inquietudes políticas y su espíritu revolucionario, siempre en el marco del respeto a la democracia, la libertad y la solidaridad. Su instrucción superior la realizó en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Estatal de Guayaquil, donde se recibió como Ingeniero Agrónomo.
Desde entonces su carrera profesional creció de manera fulgurante y triunfal. El Ministerio de Agricultura, fue la institución que lo acogió en su seno y recibió el aporte de su inteligencia, capacidad y versatilidad en sus ejecutorias. Ocupó distintas funciones, tanto en lo técnico como en lo ejecutivo; en ambas siempre se destacó, sin embargo fue el cargo de Director Ejecutivo del Banano y Frutas Tropicales donde su figura se agigantó, por su demostración de eficiencia, capacidad y acierto en la conducción de la entidad más importante del MAG. Administró con gran agilidad y honestidad, puso por delante el reconocimiento al esfuerzo y trabajo de los funcionarios, tanto técnicos como administrativos. Construyó una gran familia y se granjeó el reconocimiento y aplauso de todos, incluyendo altas autoridades del Ministerio.
Una personalidad como la de él, su excelente hoja de vida y una imagen muy alta no podían pasar desapercibidas y, es así que en el año 1990 es llamado por el Dr. Rodrigo Borja Cevallos, Presidente de la República, quien le propuso el Ministerio de Agricultura y Ganadería. Alfredo aceptó, porque sabía que estaba listo para asumir el reto de servir al país y, el tiempo simplemente justificó plenamente la designación y el acierto del primer mandatario. El Ing. Saltos cumplió brillantemente su gestión, que concluyó junto con el período presidencial. Esta exitosa experiencia se reconoció luego cuando fue designado Ministro en la Presidencia Interina del Dr. Fabián Alarcón Falconí. De igual manera, su gran trabajo duró hasta el término del interinazgo, con la misma calidad y eficiencia que dejó huellas en la Institución, que reconocen la opinión pública y privada, los productores y la sociedad en general.
Alfredo no sólo se distingue por ser un gran amigo y colega de altísimos kilates, es también maestro y guía para quienes como él estamos inmersos en este mundo maravilloso de la Agronomía, de sus desafíos y necesidades frecuentes. Allí está siempre la voz de su conocimiento y experiencia al servicio de los colegas; plantea soluciones sin imponer sus ideas, da consejos y sugerencias pero respeta el libre albedrío de los demás, eso lo convierte en maestro que escucha con paciencia y luego expone sus sabios criterios, su pensamiento lúcido que orienta positivamente hasta encontrar la solución más razonable para aplicar. Es también un líder porque dentro del contexto de los profesionales de la Ingeniería Agronómica, su voz, su criterio, sus ideas, tiene un peso específico, pero además porque asume retos, va siempre adelante como buen general. Eso no solo genera reacción positiva entre los colegas sino que despierta admiración, pero sobre todo respeto y bien ganado por cierto.
Todo ese cúmulo de aciertos y grandes logros obtenidos en su larga y exitosa trayectoria profesional ha tenido muchos reconocimientos. Uno especial, el otorgamiento por parte de la Asamblea de la República, de un Acuerdo y presea, la de mayor relevancia que se concede a personalidades destacadas. Condecoración VICENTE ROCAFUERTE, medalla que fue entregada en el marco de la Sesión Solemne por el día del Ingeniero Agrónomo, en el Salón de la Ciudad, de la I. Municipalidad de Guayaquil.
Finalmente Alfredo Saltos, ejerce y destaca su gran vena de escritor, nada menos que con artículos de opinión muy valiosos, en el Diario El Universo, el mayor del país. Allí expresa con claridad y conocimiento la problemática del sector agropecuario y sus artículos son leídos con interés por miles de ecuatorianos cada domingo. El Diario Manabita de Portoviejo también ha contado con su aporte intelectual en sus páginas de opinión.
Esta es la radiografía de un estupendo amigo, un maestro excepcional y un líder genial. Él es emblema de los Ingenieros Agrónomos del Guayas y del Ecuador. Es de origen sencillo pero con una trayectoria enriquecida por sus brillantes logros. Es simplemente, ALFREDO SALTOS GUALE de Bahía.
Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024