Cuadernillo de versos imperfectos
Un asesino biológico
Surgiste así de improviso, muy silencioso y feroz,
error de laboratorio o huésped de un animal,
dizque familia de sars con armadura letal,
de impredecible estructura, te hizo un asesino atroz.
Irrespetaste fronteras, aduanas y pasaportes
desafiaste la ciencia y el nuevo orden mundial,
arruinaste la existencia de millones de familias,
tantas tumbas se han abierto que la cuenta se perdió,
eres asesino en serie, el peor que el mundo vio,
el dolor es tu trofeo y la muerte tu medalla,
mas el día llegará en que el sol renacerá,
será entonces ser maligno que tu suerte cambiará.
Eres covid-19, es tu infame identidad,
guerrero de mil corazas, payaso de más caretas,
te disfrazas fácilmente de variantes agresivas,
no temes a los galenos ni personal de salud,
pues agredes con violencia y la fuerza de un alud,
el mundo está descompuesto, todo parece al revés,
la economía languidece, hay hambre, hay escasez;
la gente oculta su rostro, se encierra cual prisionero,
la vida es diferente, hay un temor verdadero.
Mientras sigues tan campante atacando sin cesar,
la ciencia nunca descansa, pues busca en forma
incesante el antídoto eficaz, el arma para enfrentarte,
sean vacunas relevantes que inmunicen a la gente
o medicinas certeras que ayuden en la batalla,
pues la lucha es permanente, el enemigo es mortal,
no da tregua, es muy audaz, virus en verdad letal.
¿Cuándo podrá tener paz y alegría la humanidad?,
aquello sólo Dios sabe, el único en decidir,
pues más allá de la ciencia y el esfuerzo por vivir,
del Ser Supremo y su tiempo nadie puede predecir.
¿Qué lecciones ha dejado esta pandemia fatal?,
acaso cuando volvamos a nueva normalidad,
que respiremos la paz y podamos abrazarnos,
entenderemos quizás que ya nada será igual,
que hay un mensaje muy claro, fácil de descifrar,
que nos exige un gran cambio en nuestra forma de ser;
debemos ser solidarios, a nuestro prójimo amar,
sin mirar rango social, vestimenta ni color,
sólo debemos actuar con gran nobleza y amor,
la naturaleza y su entorno aprender a respetar
de lo contrario tendremos muy pronto una nueva crisis,
¡cuidado estamos abriendo la puerta al apocalipsis!
Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024