Añoranzas, versos imperfectos y algo más
Bienvenida edad de oro
15 de julio de 2011
Hoy cumplí sesenta y cuatro, sin inmutarme siquiera
es una fecha especial y también un día cualquiera
pues no hay vino, no hay pastel, ni bocados que brindar
mas sin embargo el teléfono no ha dejado de sonar.
Sólo por curiosidad me he mirado en el espejo,
nada nuevo he descubierto pues es natural ser viejo
lo tomo con desenfado y más bien con alegría,
por ello agradezco a Dios y saludo al nuevo día,
esto es una bendición, que con júbilo recibo
experiencia acumulada, una señal que estoy vivo.
Recuerdo que cuando niño a menudo imaginaba
que llegar a los cincuenta sería toda una proeza,
hoy llegar a los setenta optimista cavilaba
mas eso sólo Dios sabe y su infinita grandeza.
El tener sesenta y cinco lo llaman tercera edad
para mí es la edad dorada, valor y serenidad
inventario de la vida, corolario de existencia
la imagen es secundaria, prevalece la experiencia
hijos y nietos que quedan, herencia del apellido
sustancia que simboliza, la razón de lo vivido.
Si la vida es importante y la dicha es un tesoro
con mis versos muy plebeyos alegre quiero invocar
si acaso sesenta y cinco al fin pudiera alcanzar
encantado te saludo: ¡Bienvenida edad de oro!
Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024