Añoranzas, versos imperfectos y algo más

Crepúsculo en Bahía

11 de agosto de 2011

Desfallece la tarde, silba el viento su arrogancia
matiz rojizo del cielo, siluetas tenues y bruma,
punta Bellaca insinuante, sonríen los acantilados
aves afanosas desfilan en busca de su refugio,
olas salvajes salpican el rostro de la bahía,
un espejo gigantesco se agita con la marea,
danza arrogante el coloso, dibuja ondas y espuma;
es la hora del crepúsculo, el despertar de la luna.

Voy presuroso a la cita, busco la primera fila,
una última pareja sobre el muro se perfila;
se descubre el telón, la función de gala empieza,
es el ocaso del sol, el escenario un portento
todos quieren disfrutar maravilloso momento.

El astro rey que se impone entre nubes caprichosas
es invitado de honor, llega brillante y ansioso
vestido en traje de gala y con sombrero de copa
muy seductor para el lente, sumiso para el pincel,
mas su estancia será breve y su concierto también;
espléndida coreografía con efectos especiales
inspiración superior, pues son dones naturales.

Se despide entre suspiros y con el agua se funde
una línea imaginaria, dice que en el mar se hunde;
Instante para soñar y sublime para amar,
prodigio de una ciudad, nereida eterna del mar,
Bahía de Caráquez la bella
con postales como ésta, nadie te puede olvidar.

Las luces de la ciudad empiezan a parpadear,
la noche se arrima, se repliega el telón.
Mañana habrá otra función,
otra cita con la estrella, es imposible faltar.

Leer y escuchar en su memoria

Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024