Añoranzas, versos imperfectos y algo más
Ecos de un merecido homenaje
2004
El Paraninfo de la Universidad de Guayaquil, sirvió de marco histórico del homenaje que con sobras de merecimientos, se brindó al jurisconsulto y eminente ciudadano bahíeño DR. JOSÉ SANTOS RODRIGUEZ. Sin duda fue un acontecimiento lleno de brillantez y emoción, de gratitud y solidaridad, pero por sobre todo de autenticidad y gran valor espiritual y moral por el gran legado que dejó la vibrante intervención del homenajeado, que una vez más demostró cualidades extraordinarias como orador de fuste y jerarquía.
La primera gran sensación de tan excepcional evento, la percibí al ingresar después de algunos años a nuestra querida Alma Mater, que como siempre abrió sus brazos generosos y nobles, para acoger una vez más a la cultura, al civismo y, a la libre expresión del pensamiento, en una noche en que las exposiciones vocales de los intervinientes, fueron para resaltar los méritos incuestionables de un ciudadano ejemplar oriundo de Bahía de Caráquez, que por sus obras y trayectoria ha trascendido en todo el Ecuador incluso allende nuestras fronteras, lo que convierte su figura en un exponente de raigambre nacional, cuyo espacio en la historia está esculpido con letras indelebles.
En un escenario lleno de ciudadanos de lo más representativo del Derecho, de la cultura, la política, la educación universitaria, profesionales, empresarios y amigos de la familia, el evento tuvo cumplida realización en medio de una expectativa inusitada. La gran cantidad de bahíeños residentes en Guayaquil presentes en el homenaje, con rostros que reflejaban con orgullo el sentimiento caraquense, parecían dibujar en el ambiente un paisaje multicolor, inundando de mar y de sol el sagrado recinto universitario, como queriendo competir con la hermosura del maravilloso mural que adorna el Paraninfo de la histórica Casona.
El Dr. Aquiles Rigail Santistevan, con una pieza oratoria magistral exaltó los méritos del Dr. Santos Rodriguez. El Rector de la Universidad de Guayaquil, Abogado León Roldós Aguilera resaltó su brillante carrera como catedrático universitario y le participó la resolución del Consejo Universitario de nombrado Profesor Honorario. La Corte Suprema de Justicia a través de su Presidente hizo entrega de un Acuerdo destacando los méritos del Profesional del Derecho y la honestidad en el ejercicio profesional. El Congreso Nacional expidió un Acuerdo Legislativo reconociendo su gran aporte a la causa de la justicia, la educación y sus extraordinarias dotes de legislador y, le impuso la Condecoración Dr. Vicente Rocafuerte. Diversas universidades y Facultades de Derecho del país, manifestaron su adhesión mediante Acuerdos y placas recordatorias. La Asociación de Bahíeños Residentes en Guayaquil le entregó una placa de reconocimiento de sus conciudadanos, en un gesto muy aplaudido. La Casa de la Cultura del Ecuador, hizo escuchar también su voz para congratular al consagrado jurisconsulto.
La figura del gran tribuno se puso de pie con firmeza ante el auditorio, entonces fuimos testigos de una intervención oral sencillamente espectacular e inolvidable. El Dr. Santos brindó una auténtica lección de sabiduría y coraje al mismo tiempo; su voz firme y con una dicción muy clara llegaba con mensajes aleccionadores con cada frase que expresaba. Luego de agradecer a los organizadores del homenaje, rindió pleitesía a su esposa y compañera de siempre, lo cual arrancó atronadores aplausos, se enorgulleció de su prole con amor infinito de padre y saludó a sus familiares. Conforme avanzaba la disertación parecía que desfilaba ante nuestros ojos, acontecimientos brillantes en la vida de un hombre de gran valía, en efecto allí estaba el Primer Presidente de la FEUE, el revolucionario del 28 de Mayo, el jurista y constitucionalista destacado, el maestro universitario, el escritor de libros y ensayos jurídicos, políticos y, miembro connotado de la Casa de la Cultura. La vibrante seguridad de sus frases estaba acompañada por gestos poderosos de sus brazos, que parecían a ratos como látigos que golpeaban en las espaldas de los corruptos y deshonestos y, en otros como que sostenían pinceles para dibujar con firmeza el honor personal de ser una muestra auténtica de lo que significa vivir humildemente pero con honradez, antes que en la opulencia pero con deshonestidad; esta es su verdad y la defendió sin falsa modestia, dando una verdadera lección de como guiar a sus hijos y ser también un modelo emblemático en el ejercicio de la profesión de justicia.
Como corolario significativo de lo que representa la ética y la moral en el ejercicio profesional, El Dr. Santos Rodriguez consolidó una de sus expresiones que aparecen en muchas de la oficinas públicas de Guayaquil y que la noche de su homenaje pidió que aplique para todas las personas que ejercen una actividad pública o privada, su contenido es el siguiente: “El individuo que ejerce su profesión con conocimiento y honestidad, debe entender que no se brilla con los fulgores metálicos del oro, sino con el brillo de la conciencia”.
Me siento afortunado de haber sido partícipe de una jornada inolvidable, de testificar un cónclave de amistad y justicia hacia una persona de Bahía de Caráquez, de talla y merecimientos del Dr. José Santos Rodriguez.
Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024