Añoranzas, versos imperfectos y algo más
Insomnio
29 de agosto de 2011
Si te apremia la noche y perturba tu sueño,
disimula inocencia, no cedas a su empeño,
ignora su insistencia, desdeña sus preguntas
susúrrale a tu almohada y pídele estar juntas.
Si insolente te abruma con sus presentimientos
y pretende indagar sobre tus sentimientos,
sonríele con malicia, declárate inconsciente
aparenta firmeza y di que nunca mientes.
Y, cuando el día llegue con simulada calma
concédele el poder de preguntar a tu alma,
ella requiere ansiosa la respuesta sincera
imposible engañarla, eso es una quimera.
El corazón que opine sobre tu amante primero
y palpite con fuerza si hubo amor verdadero,
o que lata despacio expresando su enfado,
si reconoce el rastro de ese nuevo invitado.
No te deprimas tanto, intenta estar serena,
que no te cause llanto, ni siquiera una pena
asume que es la vida y treta del destino,
él te marcó otro rumbo por un nuevo camino.
Somnolienta, por fin encuentras la respuesta,
consérvala en secreto, aquella es tu evidencia,
recuéstate en el mueble, duerme nomás la siesta,
dile adiós al insomnio, guarda las apariencias.
Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024