Cuadernillo de versos imperfectos
Madre cuánto te extraño
Gigante caracol de amor y de ternura, con tu concha de nácar proteges tu dulzura, cual manto protector abrazas tus retoños, sin descansar jamás ni en invierno ni otoño. Hoy siento más que nunca la falta que me haces, un enemigo oculto disfrazado de virus, deambula amenazante y acosa nuestras vidas, nos destroza y agrede, destroza corazones, arrebata ilusiones y sepulta esperanzas.
Cuánto dolor y angustia castiga nuestro aliento, aleja los brazos y besos de tu herencia, mis hijos y mis nietos, añoro su presencia, los quiero con el alma, son tu descendencia.
Sólo el tiempo de Dios y su misericordia inmensa, aplacará el dolor, ahuyentará pesares, volverán las sonrisas, mientras tanto millones de madres en el mundo, son más protagonistas con ese amor profundo, que enfrenta cataclismos, pandemias y hasta guerras, sin renunciar jamás al derecho de amar, y luchar con denuedo por sus hijos queridos, frutos de sus entrañas, milagros de la vida, sólo una madre sabe lo que ello representa.
Benditas sean las madres de mi patria,
del mundo entero que tanto las venera,
en su día universal les rindo pleitesía,
las respeto y adoro cual si fueran la mía.
Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024