Versos de luto

Mensaje de Graciela Moreno

Texto de Graciela Moreno*

(para Mary allá donde se vive la vida verdadera)

Querida amiga:¹

Siento un peso enorme en mi alma y mis lágrimas no dejan de rodar.

Verte a ti de vez en cuando...era como cuando ves a alguien querido y parece que lo viste ayer.

Yo no tengo fotos contigo y si las tengo mi cerebro no las va a encontrar; todo es muy confuso y duele...duele mucho tu partida.

Pese a que en los últimos años poco te veía...es más, ya no sabía si estabas en Bahía, en USA, en la hacienda...en fin para mí también todo cambió, como todo en Bahía...

Pocas veces tengo insomnio y anoche no podía conciliar el sueño recordando esos momentos del ayer cuando la vida aún tenía un medio sabor a yerba buena...para que no te rías...sí aún sabía a yerba buena...amiga, aún sabía a yerba buena.

Nuestros hijos pequeños...y nosotras, allá por los años ochenta, cuando aún los inviernos eran bravos...jugábamos telefunquen...Chavica, Carmen, Janeth, Jesusita y Martha tu cuñada...¿recuerdas?

Eran tiempos diferentes cuando aún los perros se amarraban con longaniza, el dinero poco importaba y los años no pesaban como ahora.

Llovía...y llovía a cántaros y nada impedía una buena partida de telefunquen sobre todo los fines de semana...y en invierno casi todas las noches...

Luego ya de vieja me enteré que me robaban las fichas y reían de todo...no había tiempo para otra cosa que no sea vivir...así como antes se vivía amiga, con menos problemas y con más alegría.

Días antes de aquella noche aciaga, en la que se fueron Patricio y Carmen, me invitaste al hotel, tu hija preparó un rico cóctel...hacía mucho que no teníamos una larga conversación...hablamos tantas cosas y prometimos volvernos a reunir...

Yo vivía al frente del Patricios y veía con ilusión el futuro de Bahía...como ustedes como todos en Bahía...nada de ello pasó y desde entonces todo cambió.

Luego te volví a ver cuando en el Ancianato nos reunimos para dialogar con tus "abuelitos" sobre las cosas bellas de Bahía y más tarde para darles el libro del Ferrocarril...Luego no volví a verte amiga...sabía de ti a través de las redes sociales y te veía siempre con esa sonrisa de guerrera que tanto admiré en ti...

Me preguntaba cómo hacen ustedes para seguir sonriendo pese a tantos avatares...

Y estoy segura amiga de que desde allá... donde la vida siempre sabe a yerba buena, donde el dolor no duele... mirarás tu ciudad y a la gente que siempre te quiso acá.

Te fuiste con tu hijo y él con el suyo y su mujer...

Es muy duro para los que se quedan acá solos pues te van a extrañar y mucho...

Pero tú serás su luz y guía, sobre todo para tus hijas para quienes le pido al Buen Dios que desde donde estás seas luz y fuerza para que puedan lograr sus sueños que eran los de ustedes sus padres y su hermano.

Te quiero amiga querida.

¹ «ESTAS FRASES ME IMPACTARON MUCHÍSIMO. Una linda expresión de amistad sincera. Gracias GRACIELA.» · * Publicación autorizada previa solicitud.

Ver en su memoria

Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024