Versos de luto
Naturaleza sabia
Naturaleza excelsa, prodigio incomparable,
nos brindas tanta magia e insondables misterios,
creación superior de Artista Celestial,
cada cual en su lugar con precisión genial,
pinturas y esculturas de un museo natural.
Génesis del Ser Supremo, la gran obra terrenal.
Plantas y animales, ríos y mares por doquier,
continentes gigantes, sol y luna brillantes,
nubes grises y blancas, el trueno y el relámpago,
lluvias en los trópicos, sequía en los desiertos,
nieve en las montañas y en los polos extremos,
ciclones y huracanes, tornados y tormentas,
son signos que distinguen tu esencia natural.
El bosque protector es un manto vital,
que provee de alimentos y de lluvia y oxígeno,
guardián de la existencia, el pulmón planetario,
con árboles vestidos con el verde esperanza,
adornados de flores y frutos de mil colores,
perfumes y fragancias, variedad de sabores,
cuna de aves divinas que vuelan entre ramas,
son hermosos cantores que fabrican sus nidos,
sinfónica musical, con hermosos sonidos.
Acaso el ser humano entenderá por fin,
el valor de cada árbol, de su entorno ambiental,
tal parece que no pues destruyen millones,
quizás piensan que son seres inanimados,
que no lloran o gimen, mas tienen corazones,
tal vez no tienen brazos y cada rama sufre,
los mutilan sin pena, al diablo ecosistema,
la economía lo exige, la civilización también,
la multinacional los compra, las máquinas los violan,
el bosque languidece, el planeta agoniza,
calentamiento global, la humanidad perece,
hay que reflexionar y árboles sembrar,
no hay tiempo que perder, debemos darnos prisa,
así el mundo podrá mostrar, de nuevo su sonrisa.
Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024