Cuadernillo de versos imperfectos

Resplandece Guayaquil

Gloriosa ciudad del río y del estero salado,
cosmopolita y hermosa sobresales entre mil,
sobre piratas e incendios tu destino se ha forjado,
por siempre tan reluciente resplandece Guayaquil

El cerro Santa Ana es, cómplice de gestación,
pues Orellana ordenó sobre aquel tu fundación
el día de Santiago Apóstol patrono de la ciudad,
asiento definitivo con cuna de libertad

El corazón de la patria palpita con emoción,
cuando Guayaquil celebra sus fiestas de fundación,
banderas celeste y blanco se agitan con fortaleza,
altivez guayaquileña que proclama su grandeza.

En octubre gran señora se acrecienta tu valor,
la columna de los próceres brilla con gran esplendor,
es la fragua de Vulcano que despierta la conciencia,
los patriotas se rebelan y gritan la independencia.

Guayaquil cuna de Olmedo, de Roldós y Rocafuerte,
el Ecuador se enaltece por tu pujanza y nobleza,
gran cimiente del trabajo, constructora de riqueza
quien osare mancillarte al huancavilca se enfrente,
nadie podrá detener el avance incontenible
del puerto de Guayaquil y de su pueblo invencible.

Desde el puente sobre el río, en el norte señorial,
hasta el gran puerto del sur en actividad febril,
junto a las aguas del Guayas de poderoso caudal,
siempre hermosa y bullanguera se levanta Guayaquil.

Un malecón sin igual en América y el mundo,
gran postal para pintar un sentimiento profundo,
de ese cambio majestuoso en el paisaje porteño
que alienta en el ciudadano el honor guayaquileño.

Son tus calles y avenidas un enjambre de motores,
que al unísono porfían presurosos en su andar,
un agitado comercio y sinfonía de colores,
mujeres de gran belleza, sensuales al caminar,
turistas y citadinos siempre quieren admirar,
mientras Julio Jaramillo con su voz de ruiseñor
entona magistralmente Guayaquil de mis amores.

Monumentos y edificios, iglesias y parques bellos
fuentes de agua que se elevan con luces de gran destello
noches mágicas cargadas de una hermosura sutil,
Iluminan tus encantos, resplandece Guayaquil

Una perla gigantesca engalana el malecón
es rueda de mil colores que nos llena de emoción
brillando gira coqueta y baila, con la música del río,
el gran Guayas y su brisa que la admiran con gran brío.

Es la aurora libertaria que se enciende en Ecuador,
ciudad puerto la más grande yo te exalto con amor,
desde el barrio el Astillero hasta el malecón 2000,
orgullosa y muy valiente: RESPLANDECE GUAYAQUIL.

Leer y escuchar en su memoria

Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024