Cuadernillo de versos imperfectos

Soledad amiga

Soledad amiga de tantas jornadas,
en las noches frías o en la madrugada,
siempre me acompañas sin exigir nada,
con tu magia excelsa cual hermosa hada.

Camino y te siento cual sombra sutil,
por sendas ruidosas de mi Guayaquil,
escribo unos versos junto al manso Guayas,
pensando en Bahía y sus lindas playas.

Si miro el paisaje o beso una rosa,
estás junto a mí como el ruiseñor,
bebiendo su néctar sediento de amor,
alientas mi alma a escribir en prosa.

Eres gran aliada, celoso guardián,
cubres mis espaldas y abrazas mi piel,
siento tu dulzura cual sabrosa miel,
me das la quietud, me brindas la paz,
ahuyentas pesares, brindas alegría,
arropas mi sueño hasta un nuevo día.

Soledad amiga, yo te debo tanto,
bálsamo a mi espíritu, aliento del alma,
compañera eterna, mensaje de calma,
yo te extraño mucho por eso te canto.

No te vayas nunca amiga sincera,
si acaso lo haces estaré en espera,
de tu luz y aroma de amor verdadero,
aquel que no entiende de renunciación,
ni lastima nunca un buen corazón.

Leer y escuchar en su memoria

Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024