Versos de luto
Un colega, un amigo, un ángel
Homenaje a mi amigo Ing. Agr. Ángel Carranza Ortiz
Conocí al Ing. Ángel Carranza en el Ministerio de Agricultura y Ganadería, a finales de la década de los ochenta y comienzo de los noventa. Por aquel entonces no éramos amigos, dado que trabajábamos en Programas distintos. Su nombre era usualmente referido, dada su condición de funcionario de carrera y, posteriormente fue elegido Presidente de la Asociación de Empleados del MAG, en la cual evidenció capacidad administrativa y un sólido liderazgo.
En el año 2007 se dio la oportunidad de establecer una relación de amistad, al ser propuesto para integrar la lista que él encabezaba para terciar por el Directorio del Colegio de Ingenieros Agrónomos del Guayas. Triunfó la lista del Ing. Carranza y asumió el ejercicio correspondiente por dos años. Lamentablemente situaciones internas de inestabilidad y problemas legales, dificultaron una actividad normal y positiva, propiciada, es una pena realmente, por elementos que de manera ilegal y ambiciosa pretendían apoderarse del CIAG, llegando a atreverse a constituir un nuevo Colegio, lo cual logramos deshacer con la ley y el respaldo jurídico establecido en el Registro Oficial de 1968.
Dos años después Ángel volvió a triunfar en la nueva elección. Empezó entonces una labor decidida y encomiástica por levantar la imagen del CIAG. Siempre optimista, aguerrido e incansable por defender nuestra institución, logró mejorar significativamente la imagen del Colegio. Lo hizo durante todos sus períodos, dado que ejerció la Presidencia dos ocasiones más, alternando dichos ejercicios. Su lucha permanente, su perseverancia y hasta atrevimiento, lo hicieron un líder indiscutible dentro de nuestro gremio.
Desde su primer período solicitó mi colaboración y no dudé en brindársela puesto que comulgaba con su entusiasmo y férrea voluntad de servicio y trabajo incansable. Esa relación profesional paralelamente se convirtió en una sólida y sincera amistad. Con mucha satisfacción debo decir que juntos hicimos posible algunos aspectos de trascendencia para el Colegio. La revista AGROTECNIA y sesiones solemnes relevantes son un ejemplo. Durante su gestión el CIAG organizó eventos de carácter técnico con gran acogida. Era un fervoroso luchador por la institución, nunca se arredraba ante cualquier dificultad. Era un líder porque iba al frente y predicaba con el ejemplo. No era precisamente un experto orador, pero con frases sencillas sabía llegar ante colegas, agricultores y autoridades.
Por su capacidad y liderazgo fue designado primero, vicepresidente del CONIA, Colegio Nacional de Ingenieros Agrónomos. Posteriormente se lo eligió Presidente de dicha entidad clasista. Siempre dejó esa imagen de lucha y entusiasmo por la clase profesional.
Durante tres décadas y más laboró en el Ministerio de Agricultura; ejerció diversas funciones, todas con responsabilidad y eficiencia. Se ganó el respeto y aprecio de cientos de agricultores. Establecía fácilmente comunicación con los líderes grupales y dejó una huella profunda entre todos por su trabajo y personalidad de servicio.
Como amigo era simplemente excepcional. Solidario como el que más, no dudaba en extender su mano para apoyar a los colegas, amigos y familiares. Era rebelde ante la injusticia, era capaz de dar la cara por defender a un amigo sin pensar en las consecuencias. La palabra amistad constituía un símbolo sagrado para Ángel, lo afirmo con pleno convencimiento y doy gracias por haber contado con ella. Él era simplemente un ÁNGEL, un AMIGO.
Un ser humano de esas características, nos gustaría que extendiera su existencia por mucho tiempo, pero los designios y la voluntad del Ser Supremo son distintos y escapan al deseo de las personas. Dios lo llamó prematuramente a su seno y hay que aceptar cristianamente.
El 15 de agosto de 2022 se apagó la luz de un gran ser humano, un amigo extraordinario, un verdadero ángel. Pero la llama permanente de su recuerdo está intacta, flamea como siempre en el corazón y mente de su querida familia, sus colegas, amigos y cientos, quizás miles de productores de la costa ecuatoriana.
Con justicia se conformó la CONFRATERNIDAD ING.AGR. ÁNGEL CARRANZA ORTIZ, que aglutina colegas destacados en el ejercicio profesional; académicos, exdirectivos del MAG, investigadores, etc. El CIAG lo honró designando la sala de Sesiones con su nombre.
HONOR Y GLORIA ETERNA AL COLEGA, EL AMIGO, UN ÁNGEL.
Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024