Versos de luto
Una sola vez
Las sombras nocturnas invaden mi recámara,
mientras despierto descanso, reflexiono en el amor,
la luz de luna clara acaricia mi rostro,
una ventana cómplice se presta para ello,
pensar sobre la vida y sus caprichos es bello,
quizás sabor amargo, puede ser sabor dulce,
todo es muy relativo, nada es absoluto,
hoy estamos de fiesta, mañana asoma el luto.
¿Qué mismo es el amor nos preguntamos?,
acaso un buen abrazo o el beso que nos damos,
o es una despedida sin adiós sin agravios,
y con cartas devueltas o recuerdos ingratos,
que rompen corazones, no matan sentimientos,
pues si son verdaderos perduran en el tiempo,
se escabullen muy hábiles, simulan y sonríen.
¿Cuántas veces amamos realmente a una persona?
acaso hay en la vida muchas opciones claras,
yo no pude encontrarlas, mi puerta se cerró,
mi corazón no quiso cruzar el umbral anhelado,
simplemente se opuso, es como témpano helado,
duro como una roca, indiferente y necio,
que vive en soledad, esa amiga especial,
que es como compañía y no tiene final.
He descubierto sí que el amor es poesía,
con versos anhelantes, mensajes cada día,
si es amor verdadero no tiene substituto,
el corazón lo sabe y se muestra impoluto,
cantidad no interesa, calidad hasta diez,
la flor de mi jardín marchitó por mi culpa,
sus pétalos se abrieron por mí UNA SOLA VEZ.
Carlos Enrique Ferrín Farías · Bahía de Caráquez, 1947 – 2024